Un libro que cambia de manos nunca deja de viajar
Hay estanterías enteras durmiendo en casas donde ya nadie las mira, y hay niños en barrios sin biblioteca que darían cualquier cosa por tener algo nuevo que leer. Nuestra labor consiste en acortar esa distancia: recogemos libros, los revisamos, y los llevamos en nuestra biblioteca móvil hasta plazas, escuelas rurales y comunidades donde el acceso a la lectura todavía es un privilegio raro.
Formas de ayudar
No todo donativo tiene que ser dinero. A veces lo más valioso es un ejemplar bien cuidado, unas horas de trabajo o simplemente contarle a otra persona lo que hacemos.
- Dona libros en buen estado: novelas, cuentos infantiles, textos escolares o enciclopedias que ya no uses.
- Aporta económicamente para cubrir combustible, mantenimiento del vehículo y materiales de encuadernación.
- Súmate como voluntario en jornadas de clasificación, reparación de libros o reparto en ruta.
- Presta tu espacio: patios, salones comunitarios o escuelas donde podamos instalar una parada de lectura.
- Difunde nuestras rutas en redes para que más familias sepan cuándo pasamos cerca de ellas.
Cada ejemplar cuenta una historia doble
Primero la que trae impresa, y luego la del lector que la recibe por primera vez. Si quieres entregar libros, coordinar una donación grande o simplemente preguntar cómo empezar, escríbenos en contacto y te explicamos los puntos de recolección más cercanos. Entre más manos se sumen, más lejos llega la biblioteca.